El realismo mágico. Esta corriente aparece a lo largo de los años 40, y se la llama también de “lo real maravilloso”. Parte de la
peculiar realidad hispanoamericana, con una naturaleza de proporciones desmesuradas, todavía no dominada por el racionalismo
occidental. Se caracteriza por combinar el realismo con elementos fantásticos o sobrenaturales propios de esa realidad, así como
por incluir ambientes urbanos, antes apenas tratados, y dar cabida a problemas existenciales. Del mismo modo que hechos
inverosímiles son introducidos con naturalidad en lo cotidiano, algunos hechos verosímiles se presentan como insólitos o
increíbles.
Aparecen como constantes algunos temas como la búsqueda de la identidad (individual y colectiva), la figura del dictador o
tirano (que ha marcado la historia del continente y que se suele presentar con tintes ridículos), la concepción circular o cíclica del
tiempo, o la reflexión sobre la propia creación literaria.
En cuanto a la forma, estos autores constituyen la primera generación que acomete la renovación formal del género, en técnicas y
en lenguaje. Cuatro grandes nombres son:
Miguel Ángel Asturias (guatemalteco, 1899-1974)). Su novela más conocida es El señor presidente, una importante “novela de
dictador”. Expresionista y barroca. El presidente adquiere rasgos demoníacos, en consonancia con el mundo en el que convergen
la concepción cristiana y el universo mítico maya.
Alejo Carpentier (cubano, 1904-1980). Se caracteriza por su riqueza lingüística. Los hechos históricos se presentan desde las
vivencias de los individuos. Sus principales novelas se ambientan en las Antillas en los siglos XVIII y XIX, con la esclavitud
como problema de fondo. En el prólogo de El reino de este mundo (1949), el autor explica su teoría sobre “lo real maravilloso”:
el escritor no tiene necesidad de crear mundos mágicos, ya que la propia realidad hispanoamericana es mágica, maravillosa, llena
de excesos y contrastes.
Juan Rulfo (mexicano, 1918-1986). Su novela corta Pedro Páramo publicada en 1955, ofrece novedades técnicas como la
estructura fragmentaria, desorden temporal, complejidad de planos narrativos e interrelación de historias. La narración gira
alrededor de un personaje, Pedro Páramo, muerto ya en el tiempo del relato. Mediante la alternancia de planos narrativos se logra
crear un mundo en que se confunden lo real y lo fantástico.
Jorge Luis Borges (argentino, 1899-1986). Escribió cuentos, recogidos en volúmenes como Ficciones (1944) y El Aleph (1949).
Son ejercicios de imaginación que plantean problemas metafísicos como la identidad, la eternidad y el infinito, el mundo como
laberinto o el tiempo como ilusión. Con frecuencia filtra la ficción bajo una apariencia de ensayo, con un estilo frío y preciso
pero cargado de sugerencias.
jueves, 15 de enero de 2015
Literatura modernista hispanoamericana del Siglo XX
1. LA NOVELA HASTA 1940
A comienzos del siglo XX se perciben en la narrativa la huella del
Modernismo y después el progresivo desvío del mismo y la tendencia, también
presente en la poesía, a un rechazo del cosmopolitismo, a una búsqueda de lo
peculiar americano y a una mayor sencillez estilística.
La prosa modernista La prosa modernista La prosa modernista se manifiesta sobre todo en el cuento, que se venía
cultivando desde el premodernismo (Martí, Gutiérrez Nájera, Silva). Rubén
Darío es autor de varios libros en prosa y de valiosos cuentos de tema
fantástico con sabor modernista. La atracción por lo decadente y el gusto por
un estilo preciosista se advierten en los relatos de numerosos escritores
hispanoamericanos.
Leopoldo Lugones es autor de importantes relatos de carácter fantástico,
con frecuencia basados en el esoterismo, tan de moda entonces. Los reunió en
volúmenes como Las fuerzas extrañas (1906).
Horacio Quiroga escribe, primero bajo la influencia de Poe, Maupassant
y Baudelaire, cuentos de tono modernista; después, sin dejar de manifestar
preocupaciones de tipo modernista (la muerte, el horror, la fatalidad, el
misterio), sus relatos, que muestran la huella de Kipling, se ambientan en la
selva americana, que se constituye en asunto central de las narraciones. Tanto
Lugones como Quiroga muestran en sus narraciones el paso del decadentismo
cosmopolita del Modernismo a la americanización del mismo con la búsqueda
de la esencia del ser americano en lo criollo o en las fuerzas telúricas de la
Naturaleza americana. La salida del Modernismo en la narrativa
hispanoamericana se produce, pues, de modo paulatino y conduce a lo que se
llama novela de la tierra o de la naturaleza. Por otro lado, las convulsiones
sociales que sacuden América Latina en los años diez y veinte dan también por
resultado el abandono de la prosa de temas fantásticos o imaginarios, para
ceder su lugar a una narrativa de carácter social que, o bien se centra en los
avatares históricos concretos, caso de la novela de la Revolución mexicana, o
bien, en la novela indigenista, denuncia la situación de marginación de los
indios en la sociedad criolla poscolonial.
La novela americana se caracteriza, pues, hasta 1940-45 por una estética
claramente arcaizante para el período. No hay en principio renovación formal:
Sus técnicas son básicamente realistas, una herencia de la novela del siglo
XIX, e incluso a veces con residuos del Romanticismo, muy floreciente allí. Los
únicos intentos de renovación novelesca son más bien tentativas de renovación
del lenguaje, generalmente por la vía de la incorporación de elementos
lingüísticos modernistas, pero sin que se alteren los modos típicos de la
narración realista: investigación documental, fidelidad a los detalles
ambientales, cronología lineal, creación de personajes, etc.
Sí se produce, como ya hemos dicho, una renovación temática, que adapta
la novela a las realidades más acuciantes y más originales de la realidad
americana del momento. Se trata, en definitiva, de un realismo muy particular:
por su naturalismo, por sus resabios de romanticismo (sobre todo en el
lenguaje) y, fundamentalmente, por sus ingredientes temáticos, cuyo
denominador común es la presentación de la peculiaridad americana. Esta
presentación se hará, además, a través del mito y de la leyenda.
Los temas de la novela realista suelen estar todos presentes en la mayoría
de las novelas, aunque siempre predomina uno sobre los demás. Muy
esquemáticamente podríamos distinguir:
a) La naturaleza, y más concretamente el intento del h La naturaleza ombre de dominar la
todopoderosa Naturaleza americana, es el tema central de la novela de
la tierra. Muy relacionados con este tema están la novela de la selva y la
novela regionalista, que presenta las peculiaridades de cada zona.
Dentro de la regionalista destaca la novela del gaucho.
b) Los problemas políticos, sobre todo la inestabilida Los problemas políticos d y los dictadores. La
tendencia más importante es la revolución mejicana.
c) Los problemas sociales. Se reflejan las desigualdad Los problemas sociales es producidas por
una oligarquía asociada a los intereses de las grandes potencias
extranjeras. Los indios y mestizos aparecen como peones de las
haciendas o como obreros de las omnipotentes compañías bananeras o
caucheras. La tendencia donde predomina este tema es en la novela
indigenista.
La novela de la selva. Se centra en la descripción de las fuerzas telúricas de
una naturaleza aún indómita, que con frecuencia aparece como destructora
para el hombre. Todas estas obras reproducen el conflicto entre civilización y
barbarie recurrente en la literatura hispanoamericana
mediados del siglo anterior de Civilización y barbarie. Vida de Juan Facundo
Quiroga, del romántico argentino Domingo Faustino Sarmiento. Era el
enfrentamiento entre progreso y tradición, entre la burguesía liberal y los
terratenientes rurales.
La Vorágine (1924) de José Eustasio Rivera (colomb.) es una impresionante
descripción de la selva devoradora en un estilo que debe mucho al
modernismo. En ella se reconstruye el infierno de las plantaciones de caucho
en la selva amazónica, con lo que también trata el tema social/indigenista. El
acontecimiento inicial de la historia es la fuga de Alicia, contra la voluntad de
sus padres, con el joven poeta Arturo Cova. Es raptada y el poeta la busca en
la naturaleza desbordada de la selva. La alegoría de la selva y su poder infernal
ocupa tanto o más espacio narrativo que la denuncia social. Los personajes son
víctimas de una naturaleza más implacable que la sociedad humana. El tono
del libro es exaltadamente poético.
Doña Bárbara (1929), de Rómulo Gallegos (venez.) tiene como centro un
personaje femenino que representa la violencia del mundo virgen americano.
Detrás de una historia convencional (la disputa por unas tierras entre doña
Bárbara y Santos Luzardo) la alegoría descubre una lucha mítica entre la
civilización (la santidad y la luz del antagonista) y la barbarie. La tesis no era
nueva, pero Gallegos la refleja con una intensidad narrativa que supera las
debilidades de la trama. Cuando apareció era al tiempo una novela actual
(ilustraba el problema del latifundio y el caudillaje), novedosa (por buscar en el
mito y la leyenda sus raíces) y remota, por alegorizar el conflicto en términos
cercanos a las grandes máquinas alegóricas de la Edad Media.
En Canal muestra la potencia telúrica de la selva del Orinoco.
La serpiente de oro, de Ciro Alegría, tiene como tema el río Marañón, que con
su riqueza inagotable, sus antecedentes míticos y su fuerza amenazadora, es
para los balseros el símbolo y el centro de su existencia, un mundo donde la
naturaleza se transforma en destino.
La novela gauchesca La novela gauchesca. Su origen está en la abundante poesía escrita sobre
este tema en el XIX, cuya obra cumbre había sido el Martín Fierro de José
Hernández.
Ricardo Güiraldes escribe la obra principal de esta Ricardo Güiraldes tendencia: Don Segundo
Sombra (1926), obra que plasma desde el título su condición alegórica.
Describe un aprendizaje y un rito de iniciación: el joven Fabio, hijo bastardo del
patrón, aprende a ser hombre por consejo y ejemplo del gaucho viejo y sabio,
don Segundo, que en realidad es prototipo idealizado de una especie extinta.
La estructura no es completamente lineal, y al final de la historia el lector
descubre que toda ella ha sido evocación de Fabio Cáceres, cuyo presente no
tiene nada que ver con el pasado relatado como una rememoración nostálgica
de una realidad desaparecida. Es una narrativa lírica deudora de las estéticas
vanguardistas. De hecho, los jóvenes ultraístas (con Borges a la cabeza)
admiraron el libro y consagraron a su autor.
Benito Lynch escribe Benito Lynch Los caranchos de Florida y El inglés de los güesos (1924),
obra maestra de la literatura argentina que narra la pasión primitiva e ingenua
de una muchacha india por un arqueólogo inglés.
La novela política recoge los problemas políticos (y revolucionarios) de una
zona en constante inquietud. Destaca la aparición de dos metagéneros: la
novela de la revolución mexicana y la novela de dictador. La novela de la novela de la
revolución mexicana, producirá lo mejor de este apa revolución mexicana rtado, muchas veces a
cargo de escritores no profesionales que narran solo su experiencia propia
durante la inacabable y conflictiva revolución de México. Las más interesantes,
Los de abajo, de Mariano Azuela, y más técnicas: El águila y la serpiente y La
sombra del caudillo, ambas de Luis Martín Guzmán.
Mariano Azuela introduce el tema de la revolución mejicana en la literatura. Su
obra mayor, y la más importante de la tendencia, es Los de abajo (1916). La
estructura mítica de la aventura del héroe (aquí Demetrio Macías, un campesino
analfabeto que acaba autonombrándose general, con lo que empieza su
decadencia) ensambla el conjunto de cuadros y episodios verosímiles de la
historia contemporánea de Méjico. El estilo es sobrio, a ratos áspero y seco,
muchas veces lacónico, y tiene su origen en la concisión expresiva de la lengua
propia del reportaje periodístico.
Martín Luis Guzmán, seguidor de Pancho Villa, escribió sus dos novelas más
importantes durante su exilio en España: El águila y la serpiente (1928) y La
sombra del caudillo (1929).
El ciclo novelístico de la Revolución se prolonga hasta los años cincuenta con
la obra narrativa de Juan Rulfo, e incluso más tarde con novelas de Carlos
Fuentes y otros escritores mexicanos.
La novela de dictador novela de dictador novela de dictador, que no se desarrolla hasta unos años más tarde, tiene
su precedente más claro en La sombra del caudillo de Martín Luis Guzmán.
Condensa literaria y anecdóticamente dos momentos políticos de las
posrevolución y refleja la fascinación por la acumulación de poder, además de
la frialdad con que se decretaron ciertos magnicidios. El general Ignacio
Aguirre se rebela contra la decisión del caudillo en el poder de imponer a su
ministro de gobernación como candidato a la presidencia; la contienda toma
carices violentos, el general sublevado decide lanzarse a la contienda electoral,
y con el fin de prevenir una rebelión, Aguirre y sus partidarios son traicionados y
asesinados por militares al pie de una carretera, sobreviviendo únicamente el
diputado Axkana, testigo de los hechos. Esta obra es una de las más
destacadas de la escuela conocida como Novela de la Revolución, e inaugura
en México la veta de la novela política. La prosa de Martín Luis Guzmán se ha
calificado como una de las mejores de México. Los arquetipos del general, el
ministro de gobernación y el diputado anticipan los personajes dictadores de
novelas posteriores (El otoño del patriarca, Yo, el supremo, el señor Presidente,
El discurso del método, etc.)
La novela regionalista regionalista muestra la estructura social basada en una
La novela regionalista regionalista muestra la estructura social basada en una
oligarquía terrateniente que a su vez se apoya en las fuerzas extranjeras para
proceder a una explotación intensiva de la tierra y de los grupos sociales
inferiores, en muchos casos indios, que son alternativamente explotados o
despojados y expulsados de su tierra natal o a veces simplemente sometidos al
genocidio. Aparece así el subgénero característico del período, la novela la novela
indigenista en la que la mezcla de preocupaciones s indigenista ociales se mezcla a la
búsqueda de las raíces indígenas y a la denuncia de sus problemas.
El proceso empieza a fines del XIX con Aves sin nido de Clorinda Mato de
Turner, y prosigue sobre todo con Raza de Bronce (1919) de Alcides Arguedas Alcides Arguedas Alcides Arguedas
(bolv.), documento social de los indios del yermo, que no son seres inocentes,
pero sí víctimas del mestizo y del patrón que todo lo atropella. En esta novela
ya aparecen los lugares comunes que estarán presentes en las siguientes
obras de la tendencia: la vida en los latifundios, la alianza de las instituciones
con el explotador, la aniquilación de las contadas rebeliones del indio, etc.
Huasipungo (1934) de Jorge Icaza e Icaza e Icaza (ecuat.), presenta la relación entre el
hombre blanco, propietario de la tierra, y el indio que la trabaja y sobre la que
se siente con algunos derechos. Es un alegato en defensa del levantamiento
indio con imágenes duras y episodios narrados con un lenguaje directo y
descarnado que pretende sacudir al lector, y que consigue elevar la narración
hasta un tono épico, por encima de sus rasgos melodramáticos y folletinescos.
Semejantes, pero mucho más complejas, son las novelas de Ciro Alegría Ciro Alegría Ciro Alegría (per.)
sobre todo en El mundo es ancho y ajeno (1941), donde se muestra la peculiar
psicología del indio expulsado de su tierra y su civilización, para el que todo es
ya un mundo extraño. Narra la resistencia heroica de la comunidad indígena de
Rumi ante la injusta expropiación de tierras por un hacendado a quien apoya el
gobierno. Junto al propósito de denuncia hay en la obra una evidente
preocupación artística y constructiva que ya revela una depuración del
realismo. Además de la denuncia social y la defensa de los derechos de los
indios a la propiedad de la tierra, hay también un intento de penetrar en las
creencias del indio, sin considerarlas ahora meras supersticiones, con lo que se
da entrada en la narrativa a un mundo mágico y maravilloso que resultará clave
en la evolución posterior de la novela hispanoamericana. Más simbólica, pero
con un tema semejante es Los perros hambrientos.
Ya en la segunda mitad del siglo, José Mª Arguedas José Mª Arguedas José Mª Arguedas escribe tres novelas
indigenistas: Yawar fiesta, Todas las sangres y Los ríos profundos, donde el
acontecer colectivo de mundo indio sirve de trasfondo al microuniverso de un
internado del Cuzco para hijos de familias acomodadas.
Esta literatura social tendrá un fuerte influjo en la narrativa posterior de Miguel
Ángel Asturias, Rulfo, Carpentier (que ya había hecho una novela indigenista
en 1933: ¡Ecué-Yamba-Ó!), Arguedas o Fuentes.
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Juan Ramón Jiménez
(Moguer, 1881 - San Juan de Puerto Rico, 1958) Poeta español. Su lírica evolucionó desde las últimas derivaciones del modernismo hacia una poesía a la vez emotiva e intelectualista. Tras cursar el bachillerato en el colegio de los jesuitas de Puerto de Santa María (Cádiz), ingresó en la universidad de Sevilla para estudiar derecho, carrera que abandonó para seguir su vocación artística.
Aunque inicialmente quiso ser pintor, pronto se orientó hacia la poesía, animado por la lectura de Rubén Daríoy de los escritores románticos. Sus primeras colaboraciones en la revista madrileña Vida Nueva fueron acogidas con entusiasmo por los modernistas, por lo que decidió trasladarse a Madrid en 1900 y publicar ese mismo año sus dos primeros volúmenes de versos,Ninfeas y Almas de violeta, títulos que le fueron sugeridos por Ramón del Valle-Inclán y Rubén Darío.
Juan Ramón Jiménez
De carácter melancólico y depresivo, la repentina muerte de su padre le causó fuertes crisis nerviosas que lo obligaron a pasar largas temporadas en sanatorios de Burdeos y Madrid. A esta época corresponden los librosRimas (1902), Arias tristes (1903) y Jardines lejanos(1904), que configuraron una poética impregnada de musicalidad, nostalgia y amor por la naturaleza, con metros sencillos en los que predomina el octosílabo y un ritmo fluido de inspiración modernista.
Entre 1905 y 1912 el autor vivió en su pueblo natal, entregado a la lectura y admirando la vida campesina andaluza. Este acercamiento al mundo rural se tradujo en un nuevo sentimentalismo que, sin abandonar la languidez inicial, se enriqueció con impulsos apasionados y juveniles. En los escenarios crepusculares de pálidos jardines, decadentes ensueños y estancias silenciosas, aparecieron por primera vez colores brillantes e imágenes de mujeres desnudas que tiñeron los versos de erotismo.
En este período escribió varios volúmenes: Elegías(1908-1910), Olvidanzas (1909), La soledad sonora(1911), Poemas mágicos y dolientes (1911), Melancolía(1912) y Laberinto (1913), así como el libro en prosaPlatero y yo (1914), tierna elegía a un borriquillo que se convirtió en uno de sus textos más célebres. De regreso a Madrid conoció a Zenobia Camprubí, española educada en Estados Unidos, con la que se casó en Nueva York en 1916. La vitalidad y las constantes atenciones de Zenobia influyeron decisivamente en el nuevo rumbo que adoptó su trayectoria poética.
Tanto en los Sonetos espirituales (1914) como en Estío(1916) se anunciaba un cambio formal que culminó en el Diario de un poeta recién casado (1917), escrito casi en su totalidad durante la travesía del Atlántico. Según declaró el autor, el constante movimiento de las olas le transmitió la obsesión por el ritmo y lo llevó a abandonar las estructuras estróficas tradicionales, y a cultivar el verso libre. Al mismo tiempo, la ornamentación modernista desapareció en favor de un lenguaje sobrio y desnudo, que huyó de la vaguedad y aspiró a la precisión absoluta.
Muestra de ello son las composiciones de Eternidades(1918), Piedra y cielo (1919), Poesía (1923) y Belleza(1923), donde eliminó todo aquello que no tendiese a la esencia poética y a la plenitud espiritual y estética. El autor intentó llevar al ámbito de la prosa las conquistas obtenidas en sus versos y escribió la serie de retratos líricos que integraron el libro Españoles de tres mundos(1942), aparecido en su mayor parte en la revistaÍndice.
Paralelamente, incitado por un afán de depuración máxima, sometió su obra a una permanente revisión. Fruto de esta inquietud son las colecciones de textosUnidad (1925), Obra en
marcha (1928), Sucesión(1932), Presente (1933) y Hojas sueltas (1935), que incluyeron páginas susceptibles de ser reelaboradas con posterioridad.
Tras la publicación de Cántico (1935), el estallido de la Guerra Civil interrumpió la labor creadora del poeta, que fue nombrado agregado cultural en Washington. Después de vivir en Estados Unidos y Cuba se instaló en Puerto Rico, donde enseñó en la universidad y se dedicó a retocar gran parte de su obra. A esta última época pertenecen los libros La estación total (1946), Romances de Coral Gables (1948) y Animal de fondo (1949), en los que la búsqueda de la belleza total se plasmó a través de una visión intelectualista y metafísica, en función de la cual su poesía se transformó en un "dios deseante y deseado", con conciencia de la divinidad y con manifestación inefable de lo eterno. Juan Ramón Jiménez fue galardonado con el premio Nobel de Literatura en 1956.
Ramón Gomez de la Serna
Madrid,1888 - Buenos Aires, 1963
En julio de 1888 nació, en Madrid, Ramón Gómez de la Serna, primer hijo de doña Josefa Puig Coronado, sobrina de la escritora Carolina Coronado, y de don Javier Gómez de la Serna y Laguna, jurista y político de enraizada tradición liberal.
La biografía de Ramón Gómez de la Serna se confunde con el "delirio" de "escribir sin parar y al azar" tanto, que Ortega le amonestaría amigablemente por su imparable fecundidad literaria. Su biografía llegará a ser su bibliografía -una inmensa, desordenada y genial autobiografía literaria-.
Por los cambios de lugar de trabajo y de posibilidades económicas de su padre, eterno "ministrable" del entorno de José Canalejas, las mudanzas marcan su destino desde niño; vivirá en diferentes pisos alquilados en Madrid hasta que por un traslado de su padre, registrador de la propiedad, Ramón y su hermano menor serán enviados internos al Colegio Escolapio de San Isidoro para seguir los cursos del Instituto provincial de Palencia, experiencia nueva para Ramón, de historia, de sabores y de paisajes castellanos.
Hacia 1900 la familia vuelve a Madrid, a la calle de Fuencarral.
Elabora un periódico casero de gelatina El Postal y, en 1905, el padre, ahora Fiscal General del Reino, le ofrece la publicación Entrando en fuego.Trabajos literarios y, como premio de bachillerato, un viaje a París.
Entre los años 1905 y 1908 destaca su rebeldía de raigambre anarquista-socializante contra la "farsa" social Parlamento, Iglesia o escuela.
Tras conseguir su licenciatura en Derecho (Universidad de Oviedo), su padre le facilita la obtención de un modesto puesto de Secretario de Pensiones en París, entre 1909 - 1011, desde donde envía múltiples textos a la revista social y literaria Prometeo, (1908-1912), abierta a la juventud intelectual y progresista y fundada precisamente por su padre.
Son años de apertura cultural cosmopolita: impulsa traducciones para la revista -incluido el Manifiesto futurista de Marinetti- y aclara su "Concepto de la nueva literatura" en la Memoria leída en el Ateneo de Madrid. Se adentra en la escritura teatral y biográfica, comparte amistad con Silverio Lanza, Salvador Bartolozzi, Luis Bagaría quien le hizo varias caricaturas, etc...
Son años de apertura cultural cosmopolita: impulsa traducciones para la revista -incluido el Manifiesto futurista de Marinetti- y aclara su "Concepto de la nueva literatura" en la Memoria leída en el Ateneo de Madrid. Se adentra en la escritura teatral y biográfica, comparte amistad con Silverio Lanza, Salvador Bartolozzi, Luis Bagaría quien le hizo varias caricaturas, etc...
En 1909, inicia su larga relación sentimental con Carmen de Burgos, Colombine, escritora, traductora y periodista. Colombine destacaría también por su independencia y su aportación en la lucha por los derechos de la mujer.
Carmen de Burgos, con ventiún años mayor de edad que Ramón (Almería, 1867-1932), se relacionaría con escritores y artistas a lo largo de su vida, entre ellos, con Pérez Galdós, Blasco Ibáñez, Juan Ramón Jiménez, Joaquín Sorolla y Julio Romero de Torres, quién le hizo un retrato..
Carmen de Burgos, con ventiún años mayor de edad que Ramón (Almería, 1867-1932), se relacionaría con escritores y artistas a lo largo de su vida, entre ellos, con Pérez Galdós, Blasco Ibáñez, Juan Ramón Jiménez, Joaquín Sorolla y Julio Romero de Torres, quién le hizo un retrato..
En el nuevo despacho de Gómez de la Serna, de calle de la Puebla, cuajado de objetos sugerentes, aflora el ansia de "circunferenciarse" en su mismidad, con "Madrid alrededor", primer paso en el intercambio entre la calle y el aislamiento en las horas de creación, desarrollado en "La Torre de marfil" de 1937.
El retrato pintado en 1915 por Diego Rivera da fe de su paulatina interiorización.
En esta vida para adentro, Ramón jamás tuvo ambiciones de hacer carrera y si estudió Derecho fue por obligación moral hacia la brillante tradición familiar paterna (cuando José Canalejas -tantas veces ministro y, a partir de 1910, presidente de Gobierno- le propuso ser su secretario particular, contestó: "Sólo quiero ser escritor").Tampoco sopotará el destino de oficial técnico en la Fiscalía del Tribunal Supremo. Su rechazo a la vida social-política y a las polémicas es fundacional y definitivo.
A partir de su colaboración en la revista Prometeo, su vida será una vorágine de literatura y relaciones cosmopolitas con literatos, pintores y caricaturistas, experiencias que le llevarán a una visión integradora de las artes plásticas, el humor y la literatura, clave importante para entender cómo se fue fraguando su libro Ismos.
Después de sus primeras greguerías, definidas como "metáfora más humor", publicadas en 1912 en
La Tribuna, se vuelca en un periodismo de "miradas", efímero, y acompaña en ocasiones sus textos con expresivos "dibujos de escritor". Logrará tejer una inmensa red nacional e internacional, propia de comunicación periodística, entre Madrid, París, Lisboa o Italia, Argentina y otros países de América.
La Tribuna, se vuelca en un periodismo de "miradas", efímero, y acompaña en ocasiones sus textos con expresivos "dibujos de escritor". Logrará tejer una inmensa red nacional e internacional, propia de comunicación periodística, entre Madrid, París, Lisboa o Italia, Argentina y otros países de América.
En 1915 concibe la exposición "Los pintores íntegros" con obras de Marie Blanchard, Diego Rivera o Luis Bagaría, muy escandalosa para el Madrid, de la época, lejos aún del cubismo, e inaugura la tertulia del
Café Pombo, inmortalizada en 1920 por José Gutiérrez Solana.
Café Pombo, inmortalizada en 1920 por José Gutiérrez Solana.
Los años se confunden y los títulos de su bibliografía se acumulan, nacen el uno del otro, greguerías y libros de prosas breves, Muestrario, El libro nuevo, Disparates, Gollerías, al lado de semblanzas y desde 1921, también escribirá novelas, ensayos, textos sobre Madrid, "cronista del circo y de la muerte",.
Realiza una visita nocturna al Museo del Prado.
Los collages-estamparios de las paredes, los espejos cóncavos, la muñeca de cera, las cosas, abigarradas de su nuevo despacho "torreón" de la calle de Velázquez crean un universo que, según el propio Ramón, enloquecería a un murciélago.
Después... los "Banquetes" en Pombo, en honor al precursor Larra, a su admirado amigo Ortega, a escritores hispanoamericanos de paso por Madrid -entre ellos Oliverio Girondo o Alfonso Reyes- , a Valéry Larbaud, traductor en 1923 de un "muestrario" de textos ramonianos, entre otros...
Don Javier, padre de Ramón, fallece en 1922 y él continúa con su escritura y sus conferencias -también en Granada en el Concurso de Cante Jondo, promovido por Falla, Lorca e Ignacio Zuloaga.
Intelectuales y artistas le ofrecen un banquete en Lhardy.
Realiza un viaje exitoso de promoción en París; inicia su colaboración con la Revista de Occidente y el periódico El Sol, crea con Azorín el PEN Club español y publica Ramonismo.
En 1924 desea instalarse en Estoril; se queda sin dinero y vende la casa de El Ventanal,comprada con la herencia y una ganancia en la lotería. En 1926, viaja a Nápoles, publica novelas largas y cortas, otro libro de prosas breves titulado goyescamente Caprichos, etc.,etc.
En 1927 inicia su colaboraciones con La Nación de Buenos Aires
En 1928 obtiene gran éxito, en París, con su conferencia en Le Cirque d´Hiver y Corpus Barga lo señala en la Revista de Occidente: "Ramón es el escritor español más conocido del momento".La "farsa" Los medios seres, estrenada en Madrid 1929 no tiene éxito; vive una aventura con la hija de Colombine, vuelve a Paris dónde, en 1930, recibe el nombramiento de la Academia del Humor; y envía, desde la capital "Cartas desde París" al periódico El Sol.
Unión Radio instala un micrófono en su despacho, de donde nacen las "greguerías onduladas".
La serie de sus biografías y ensayos culmina con el libro Ismos, en 1931 -año crucial en la vida de Ramón, tras participar en Buenos Aires al lanzamiento de la revista Sur-.
En 1924 desea instalarse en Estoril; se queda sin dinero y vende la casa de El Ventanal,comprada con la herencia y una ganancia en la lotería. En 1926, viaja a Nápoles, publica novelas largas y cortas, otro libro de prosas breves titulado goyescamente Caprichos, etc.,etc.
En 1927 inicia su colaboraciones con La Nación de Buenos Aires
En 1928 obtiene gran éxito, en París, con su conferencia en Le Cirque d´Hiver y Corpus Barga lo señala en la Revista de Occidente: "Ramón es el escritor español más conocido del momento".La "farsa" Los medios seres, estrenada en Madrid 1929 no tiene éxito; vive una aventura con la hija de Colombine, vuelve a Paris dónde, en 1930, recibe el nombramiento de la Academia del Humor; y envía, desde la capital "Cartas desde París" al periódico El Sol.
Unión Radio instala un micrófono en su despacho, de donde nacen las "greguerías onduladas".
La serie de sus biografías y ensayos culmina con el libro Ismos, en 1931 -año crucial en la vida de Ramón, tras participar en Buenos Aires al lanzamiento de la revista Sur-.
Conoce, en el banquete en su honor delPEN Club, a la escritora Luisa Sofovich, de padres rusos y nacida en Buenos Aires. Luisita, como él la llamaba, había estado casada civilmente con un lider comunista y era madre de un hijo y Ramón se enamora perdidamente de ella. El escritor volverá, acompañado por ella, a Madrid.
En 1932 fallece Carmen de Burgos.
En 1933, en misión oficial del Libro Español, vuelve a dar conferencias en la sede de Amigos del Arte y Los medios seres se representan en el Teatro Maipo.
A partir de 1934, desengañado, va perdiendo sus simpatías por la República Española, molesto por el surgimiento de nuevos burgueses "orondos", aprovechados de cenas en restaurantes caros y de prebendas oficiales, mientras que él queda en la pobreza, al lado de su querida Luisita -quién además padecerá una septicemia-.
Atemorizado por los asesinatos previos al comienzo de la guerra civil en Madrid, el 10 de julio clausura su tertulia en la sagrada cripta de la calle Carretas, tertulia en la que coincidían falangistas y republicanos.
Al encontrarse en Madrid, al comenzar la contienda el 30 de julio, consintió en sumarse a la fundación de laAlianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura. Al mes siguiente emplea como subterfugio un congreso del PEN Club en Buenos Aires para conseguir un preciado pasaporte y salir de España. En la escala del barco en Montevideo, ante las preguntas de varios periodistas, vacila en determinar su posición política ante la guerra.
Al encontrarse en Madrid, al comenzar la contienda el 30 de julio, consintió en sumarse a la fundación de laAlianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura. Al mes siguiente emplea como subterfugio un congreso del PEN Club en Buenos Aires para conseguir un preciado pasaporte y salir de España. En la escala del barco en Montevideo, ante las preguntas de varios periodistas, vacila en determinar su posición política ante la guerra.
En Argentina reconstruye su despacho en el estilo de siempre y recibe ayuda económica del poeta Oliverio Girondo. Mantiene su amistad con el escritor Macedonio Fernández y con José Ignacio Ramos, consejero de la Embajada de España, quien le facilita la colaboración con el periódico falangista Arriba, mientras Ramón continua enviando sus greguerías al periódico madrileño ABC. Está presente en la prensa argentina y desde 1940 publica unas desoladas prosas breves, tituladasNovicosas.Su escritura, cada vez más confesional, cobra matices existencialistas.
En 1947 hace un gesto hacia el Gobierno de Franco, al donar el cuadro La tertulia de Pombo al Museo de Arte Moderno de Madrid.
En 1949, invitado por la Dirección General de Propaganda, viaja con Luisita a Madrid; celebra tertulias en Pombo, pronuncia conferencias en el Ateneoy también en Barcelona; se le ofrecen banquetes y recibe una invitación para visitar al General Franco en el Pardo... El eterno desdeñoso de cualquier uniforme oficial, alquila un frac y realiza la visita.
El viaje en su conjunto no parece haber sido feliz, faltan datos, aunque en algunas fichas cedidas por su viuda a la Biblioteca de la Universidad de Pittsburgh se filtran la tristeza y velados reproches. Tampoco fue feliz el retorno a Argentina, se le cierran puertas que se habían quedado entreabiertas después de su apoyo al general Perón. La escritura ramoniana mostrará su cara desolada en Cartas a mí mismo; la salud se le quiebra por la diabetes.
En 1955 las editoriales Losada, Espasa Calpe, Poseidón, Emecé y Sudamericana publican conjuntamente el libro Antología. 50 años de vida literaria, prologada por Guillermo de Torre, en homenaje a su medio siglo literario. A la cena acuden entre otros exiliados, Rafael Alberti y María Teresa León.
En 1959 el gobierno español le otorga la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio. En 1961, Gómez de la Serna contrae matrimonio con Luisa Sofovich.
Una tarde me sorprendió una llamada urgente de Ramón. "Quiero que venga usted mañana sin falta a una cermonia íntima y muy personal...
Ante mi curiosidad me explicó: resulta, querido Ramos, que por fin Luisita y yo nos casamos..."
(José Ignacio Ramos. Mi amigo Ramón. Cap. Ramón se casa. Ed. Temas contemporáneos, 1980. Buenos Aires.)
Demasiado tarde, en 1962, gana el Premio Madrid de la Fundación Juan March y el Congreso argentino le concede una pensión vitalicia de 5.000 pesos mensuales.
Muere el 12 de enero de 1963. Sus restos viajan a Madrid, la capilla ardiente se instala en el Patio de Cristales del Ayuntamiento y se le entierra en el Panteón de los Hombres Ilustres de la Sacramental de San Justo, junto a su siempre recordado Larra. En el séquito estaba el escritor Paco Umbral, que tanto congeniaba con el ramonismo.
...Automoribundia: vivir muriendo.
...Automoribundia: vivir muriendo.
LAS VANGUARDIAS EN ESPAÑA
En torno a la I Guerra Mundial (1914-1916), surgieron en Europa una serie de corrientes literarias que pretendían crear un arte nuevo y original y que se conocen como vanguardias: futurismo (1909), el expresionismo (1911), el cubismo (1913), eldadaísmo (1916), el surrealismo (1924). En España tuvieron especial importancia el creacionismo (1916), el surrealismo y, de forma autóctona, el ultraísmo (1918).
El nombre de Literaturas de Vanguardia fue acuñado durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) para designar a una serie de inquietudes artísticas que se sitúan en la "avanzadilla" cultural del momento (de allí procede el nombre de vanguardia).Los movimientos vanguardistas se presentaron como corrientes alternativas juveniles rupturistas, provocadoras y voluntariamente minoritarias. Algunas vanguardias dejaron una profunda huella en el arte posterior; sin embargo otras fueron muy efímeras. Su mayor logro fue imponer la libertad total del artista, herencia que ha beneficiado todo el arte posterior (El movimiento tuvo unaintención de ruptura con todas las convenciones literarias anteriores y una actitud provocativa, fruto del rechazo a los gustos burgueses y comerciales dominantes).
Todos estos movimientos tienen algunas características comunes: Internacionalismo, antitradicionalismo en continuo cambio, buscan la originalidad, la individualidad, la diferencia, la novedad, es un arte intelectual, minoritario y dirigido solamente a aquellos que son capaces de comprenderlo, es un arte fiel a su época y por eso refleja el espíritu de su tiempo: las máquinas, el progreso, la técnica (fotografía, telégrafo, la locomotora, la electricidad, el teléfono, el cine) , las diversiones, el deporte, el humor. Pero también refleja los aspectos más negativos de la sociedad moderna, es un arte fundamentalmente feo, el primero en acentuar de forma general lo grotesco en nuestra cultura occidental, es un arte deshumanizado, desprovisto de sentimientos y pasiones humanas, busca la espontaneidad. Las ideas y objetivos principales a seguir se expresaban en manifiestos expresivos y chocantes en las que el autor fundador daba su visión sobre el nuevo movimiento.
Las Vanguardias del siglo XX
En España las vanguardias aparecieron hacia 1908 con Ramón Gómez de la Serna y se difundieron rápidamente, al contrario que otras corrientes extranjeras anteriores. Los autores que se adhirieron al movimiento participaron activamente en tertulias, además de fundar numerosas revistas especiales que promovieron las distintas modalidades. Se practica una literatura de “evasión”. Estamos en el momento de lo que Ortega llamó la deshumanización del arte. El clima es semejante en España, que había permanecido neutral en la contienda europea.
Las vanguardias se difundieron gracias a la publicación de revistas y tertulias que se realizaban en cafés Son famosas las tertulias del Café de Pombo, presidida por «Ramón Gómez de la Serna», o la del Café Colonial, en torno aCansinos-Asséns. Las revistas más destacadas son la Revista de Occidente (creada en 1923 por Ortega) y La Gaceta literaria, fundada en 1927 por Giménez Caballero y Guillermo de Torre.
En literatura, las vanguardias tienen como pionero a Ramón Gómez de la Serna, que funda en 1908 la inquieta revistaPrometeo, donde publica, ya en 1910, un manifiesto futurista. Y desde entonces, no dejará de difundir las novedades del panorama europeo. Los autores hispanos contribuyeron a la lista de vanguardias con dos estilos: el creacionismo y el ultraísmo.
El Creacionismo fue extendido por el chileno Vicente Huidobro a partir de 1918. Defiende la pérdida de la función referencial del lenguaje (referencia a la realidad) como medio para alcanzar la belleza, la poesía no debe alcanzarla reflejando lo terrenal, sino símbolos lingüísticos con belleza propia. Los principales autores del creacionismo fueron Gerardo Diego con Imagen yCreacionismo, y Juan Larrea con Oscuro dominio y Visión celeste.
El Ultraísmo surgió en la misma época que el creacionismo, pero más que un movimiento independiente fue la manera de los autores de denominar al conjunto de las vanguardias europeas, concentradas en su mayoría en un solo poema. Así pues el ultraísmo se basa en la metáfora, prescinde de ornamentos superfluos, usa neologismos y tecnicismos (futurismo), presenta imágenes chocantes (dadaísmo) y dispone los poemas de forma plástica (cubismo), entre otros. Guillermo de Torre fue quien lo introdujo y también su máximo exponente.
Finalmente, el surrealismo (cuyo manifiesto data de 1924 y no es una vanguardia genuinamente hispana) surge como una evolución del dadaísmo que ensalza la imaginación y el sueño (influencia de Freud) a favor de la irracionalidad y la escritura automática (André Breton) como modo de expresar el mundo interior del artista. Es la corriente vanguardista que serviría de apoyo para el nacimiento del grupo poético de la Generación del 27, puesto que recogía las emociones, la angustia y la rebeldía contra la sociedad moderna en forma de imágenes irracionales. Todo ello rompía con el ideal de pureza y belleza establecido durante el periodo novecentista.
Finalmente, el surrealismo (cuyo manifiesto data de 1924 y no es una vanguardia genuinamente hispana) surge como una evolución del dadaísmo que ensalza la imaginación y el sueño (influencia de Freud) a favor de la irracionalidad y la escritura automática (André Breton) como modo de expresar el mundo interior del artista. Es la corriente vanguardista que serviría de apoyo para el nacimiento del grupo poético de la Generación del 27, puesto que recogía las emociones, la angustia y la rebeldía contra la sociedad moderna en forma de imágenes irracionales. Todo ello rompía con el ideal de pureza y belleza establecido durante el periodo novecentista.
En el desarrollo del Vanguardismo español pueden distinguirse cuatro etapas:
ETAPA I- De 1908 a 1918. En 1909 publica Ramón Gómez de la Serna su ensayo-manifiesto El concepto de la nueva literatura. En 1918 viene a España el poeta chileno Vicente Huidobro, portavoz de las vanguardias parisienses y líder del Creacionismo.
ETAPA II- De 1918 a 1925 (ó 1927). Comprende desde la llegada de Huidobro hasta los primeros contactos con el Surrealismo. Son los años presididos por el Ultraísmo (en 1919 se publica el Manifiesto Ultra) y el Creacionismo. Predomina el optimismo vital, el juego, la exaltación de la modernidad y la deshumanización.
ETAPA III - De 1925 (ó 1927) a 1930. La influencia dominante del Surrealismo inicia un proceso de «rehumanización». Comienza a observarse cierto pesimismo y hasta una angustia ante los efectos «deshumanizantes».
ETAPA IV- De 1930 a 1936. Tras algunos intentos de coordinar vanguardia estética y vanguardia política, las «urgencias» de este último tipo llevan al fin del Vanguardismo español.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
POEMAS VANGUARDISTAS


DADAÍSTAS:
FUTURISTAS:
Tarde a este mundo
Llegué tarde a este mundo
Llegué a esta vida demasiado tarde,
me hubiera gustado nacer
y llegar a esta vida muchos años antes.
Pues vivir hace un siglo atrás
hubiera sido emocionante.
No había deforestación ni contaminación
Había agua pura y abundante.
Llegué a esta vida demasiado tarde,
me hubiera gustado nacer
y llegar a esta vida muchos años antes.
Pues vivir hace un siglo atrás
hubiera sido emocionante.
No había deforestación ni contaminación
Había agua pura y abundante.
El aire era limpio y fresco,
Los pajaritos cantaban sin cesar,
Me hubiese gustado tanto verlos cantar
Porque no naci antes
Es mi gran curiosidad,
Hubiera disfrutado tanto ver el planeta brillar
Y no como está ahora todo en tempestad.Autora: Iveth Guadalupe Acosta
Donde esta tu amor
Cielo en llamas alma herida
fragor de mundo destruido
donde esta tu amor.
En mi cuerpo hendido
ese clamor de mundo
desaparecido
donde esta tu amor.
Solo sulfurados prados
volcanes volcados
hombres desollados.
No hay amor en las cenizas
el amor en fuga aprisa
solo donde esta tu amor
fragor de mundo destruido
donde esta tu amor.
En mi cuerpo hendido
ese clamor de mundo
desaparecido
donde esta tu amor.
Solo sulfurados prados
volcanes volcados
hombres desollados.
No hay amor en las cenizas
el amor en fuga aprisa
solo donde esta tu amor
Autora: Andrea Milena Soto
SURREALISTAS:
S i e m p r e
Ah aquí está el caer de las alas incluido ya en el soltar
De una vez la bóveda en todo su horror
La palabra polea herrumbrosa y polla mojada
Que roe el dibujo del organillo
No es demasiado temprano para empezar a guarecerse
A comprender que el fénix
Está hecho de efímeras
Una de las ideas mendigas que más compasión me
inspiran
Es que crean poder herirde agravio al anacronismo
Como si bajo el aspecto causal a merced intercambiable
A contrapelo de la opinión admitida no estuviese uno
autorizado a considerar a la memoria
Y todo lo pesado que se deposita con ella
Como los subproductos de la imaginación
Como si tuviese la más mínima justificación
Para creerme yo de una manera estable
Cuando basta con una gota de olvido no es cosa rara
Para que en el instante en que me considero acabe de
ser totalmente otro y con otra gota
Para que me suceda bajo un aspecto fuera de toda
conjetura
Como si incluso el riesgo con su imponente aparato de
tentaciones y de síncopes
En último análisis no fuese sospechoso
Autor: André Breton
La noche
La noche con sombras de muerte invisible
con frío de nieve entre los estanques
con la luna por la ventana de la vida
La noche bajo estrellas de piedra sin sorpresa
La noche de farolas sin color hacia el último cielo
La noche sin paz desde el suelo extraño
La noche con la inquietud de un planeta con un beso ahogado
L a noche de sueños de ceniza entre los bosques jóvenes
de placeres sobre nubes tibias de nadie
de misterio con arena de vida relampagueante
La noche con sexo sin corona de sueño
La noche con temor de lluvia ávida de hastío
con sonidos de palabras de olvido
con pesadillas entre plumas derruidas
La noche en soledad de sonrisa de tierra rebelde
en silencio-de astros sin sombra
La noche de suavidad de noche de mis sueños
con perfumes de ojos hediondos
con sabor de pájaros altos en torno a la mirada
CREACIONÍSTAS:
ALTAZOR:
El creador, un hombre de clase media, él
Anticristo, es el canon de la vanguardia, su
carácter s de odisea y todo lo cuestiona, sus
proyecciones religiosas tratan sobre atreverse a
los desafíos, sus pensamientos son conflictivos
y confusos, no necesita lo material pera ser
alguien, no acepta la vida fácil, es
desmesurado, haca lo que quiere si pensar en
Las consecuencias. Su vida es una paradoja,
porque no es ni lo uno ni lo otro, es de varias
formas por ser un dios (es tristeza y alegría,
Vida y muerte). En otras palabras, Altazor sé
ve a sí mismo como un Adán, como Lucifer,
como Jesucristo y como un Dios.
-Nace un nuevo ser.
Comienzo por sus pies
Para que pueda pisar,
Luego por sus piernas
Para que pueda correr,
Sigo con sus manos
Para trabajar,
Después sus brazos
Para dar alcance a sus manos,
Seguido por su rostro,
Acompañado por sus ojos,
Boca, nariz y orejas.
Y para terminar
Su pecho,
Para depositar su corazón
Lleno de bondad o maldad.
Eso depende del creador.
ESTRIDENTISTAS:
Mathias Goeritz.
Cocodrilos pocos,
pocos cocodrilos locos,
drilos pocos,
pocos cocodrilos locos,
drilos pocos,
pocos cocodrilos locos,
pocos drilos,
pocos locos cocodrilos... pocos;
pocos locos,
pocos drilos,
pocos cocodrilos locos.
Caminó Sebastián Cuevas
por las cuevas donde andaba,
y por más que caminaba,
de tanta sed que tenía
no encontraba la bodega.
¿Y qué fue del pobre Sebas?
¡No me digas que no sabes!
Halló el vino en la bodega
y allí sigue, bebe y bebe;
no saldrá hasta que se acabe.
por las cuevas donde andaba,
y por más que caminaba,
de tanta sed que tenía
no encontraba la bodega.
¿Y qué fue del pobre Sebas?
¡No me digas que no sabes!
Halló el vino en la bodega
y allí sigue, bebe y bebe;
no saldrá hasta que se acabe.
ULTRAÍSTAS:
Alba
Al descorrerse las cortinas
la estrella más torpe
rodó haciendo rodar su cascabel.
Y el eco respondió en la torre.
El sol tiende su mano ávida,
y levantan el vuelo
las sombras, con estrépito de alas.
Impaciente, el díamira por las rendijas.
[…]
¿Quién ha ahorcado el sol?
Al abrir la ventana
la calle entra en mi cuarto.
Sol
EL sol ha tendido su red
Mi corazón Mi corazónes
un pez rojo entre las mallas.
Enlazadas del talle
las horas se deslizan
por el skating de la mañana.
Sobre una rama canta el día.
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